miércoles, 8 de octubre de 2008

Reflexiones acerca de la inflación que se viene

Comparto con Uds una serie de reflexiones que presente en unas jornadas en Rosario, han pasado algunos meses pero frente a la crisis creo que dan pie para abrir el debate. La idea es no rechazar la "indexación" pero repensar los efectos nocivos que ha tenido y tener otros elementos a mano. Ahí vá lo que entonces ecribí:

Parafraseando a Marx y Engels podemos decir: “Un fantasma recorre Argentina, el fantasma de la inflación”.-

Luego de una larga lucha durante años frustrante, se llegó por fin en el país a una estabilidad monetaria que permitió a las personas dedicar toda su fuerza creadora a su desarrollo.-

Permitió planear y dar seguridad a los planes.-

El miedo a las hiper inflaciones pasadas, todavía fresco, permitió también que la salida del uno a uno no fuera la estampida inflacionaria que muchos predijeron. Inclusive recordamos que algunos gurues de la economía anunciaban un dólar a nueve pesos, pero lamentablemente hoy el fantasma ha salido del closet.-

Comencé a ir a bailes al ritmo de “tengo un billete de a mil” pero para los mas jóvenes conviene aclarar que esos mil eran pesos, pesos sin más denominaciones.-

Luego vinieron los pesos ley, los argentinos, los australes, etc., etc.; y así y por arte de birlibirloque el Peso actual equivale a 10.000.000.000.000 Pesos Moneda Nacional, lo que da una idea de las enormes devaluaciones que sufrió la moneda Argentina.-

Eso lo sufrimos todos los de cierta edad, y frente a este rebrotar inflacionario corresponde hilvanar cierto pensamientos para evitar los males del pasado.-

Por supuesto que la primera reflexión y me atrevo a dar consejo es no hacer la política del avestruz, no negar el problema. Es más el negarlo ha provocado en parte que un problema de reacomodamiento de precios relativos, y así comenzó esto, se desarrollara y terminara en un brote inflacionario.-

Y ello también es así por cuanto si la gente cree que el gobierno cumplirá el objetivo enunciado de combatir la inflación e instrumentará sus decisiones acorde a lo anunciado, entonces el ciudadano ajustará sus planes de inversión y consumo (probablemente con sesgo más conservador) en base al nuevo rumbo de política, ayudando al cumplimiento de los fines de la política económica del gobierno.

Pero en nuestro país, el negarse el problema ello hace que la gente ajuste su comportamiento de forma que probablemente atente contra el objetivo oculto del gobierno, potenciando las causas de la inglación y aumentando así en consecuencia el costo de su política. Concluyamos entonces, que la reputación del hacedor de política es clave para determinar su posibilidad de obtener los resultados buscados. Algo de ello me han dicho es lo que estudió el ganador del Nobel Robert Lucas Jr en su famosa crítica.-

Este autor es conocido por haber estudiado como relaciones aparentes en economía pueden cambiar en respuesta a cambios en la política económica si asimismo existen cambios también en las expectativas de la gente, es decir de acuerdo a la confianza y compromiso de la gente con la política oficial.-

Y la segunda reflexión apunta sobre todo a este aspecto y a la tarea del derecho ante esta nuevo despertar de la inflación, la que debe ser precisamente, ayudar a cambiar las expectativas.-

Paul Krugman economista que escribe en el NY Times señaló como en algunos casos el comportamiento y la expectativa de la gente alimentó la inflación en EEUU en los años 70, pone el siguiente ejemplo, que glosaré:

En mayo de 1981 el Sindicato de Mineros firmo un contrato con la patronal pactando un aumento de sueldos de un 11 por ciento por año durante un período de tres años. El sindicato exigió tal gran aumento porque esperaba que la inflación de dos dígitos de fines de los 70 continuara, los dueños de las minas pensaron que podían soportarlo por cuanto esperaban grandes aumentos en el precio del carbón que había crecido un 40 por ciento en los tres años previos.-

En esa época el arreglo no era inusual muchos otros sindicatos tenían arreglos comparables. Trabajadores y empleadores estaban comprometidos en un juego de calesita; los trabajadores reclamaban grandes incrementos de sueldos para mantenerse por encima de la inflación, las empresas pasaban ese mayor costo a los precios, y elevan los precios que llevaban a otra ronda de demanda de aumentos de sueldo.-

Y una vez que el proceso de auto sostenimiento inflacionario comienza es muy difícil pararlo, en Estados Unidos llevo a una recesión. [1]

Y precisamente, frente a nuestra vivencia anterior de la inflación eso es lo que debemos evitar.-

No está en mi manejar variables económicas o afirmar cuales son las mejores medidas para combatir la inflación, ni los economistas se ponen de acuerdo.-

Pero desde el punto de vista jurídico debemos repensar como nos comportamos históricamente en la inflación anterior y sacar lecciones del pasado y de los errores cometidos.-

Señala Carrara que si bien los médicos ya han abandonado la idea del remedio universal, pero que los juristas no.-

En esta materia creo que los abogados caímos en ese error y vimos en la indexación el remedio universal y único contra la inflación.-

Y lo aplicamos a mansalva, casi salvajemente. Llego un momento que el acreedor no quería cobrar ya que si tenía el dinero en su poder la inflación se lo pulverizaba, y además ninguna inversión le daba la tasa de actualización del INDEC más el seis como le daban las sentencias. Uno debía la quinta parte de un auto, y al poco tiempo a raíz de la indexación de la deuda debía tres o cuatro autos. Recuerdo que a partir del 20 de cada mes no se arreglaba ningún asunto ya que todo el mundo esperaba el índice del mes próximo.-

En definitiva la indexación, a la que se había llegado para proteger las el valor de las deudas del flagelo inflacionario la potenciaban.-

Empecé parafraseando a Marx

Cabe recordar ahora el título de la famosa obra de Lenin ¿Qué hacer?

Podemos siempre volver a viejas y malas soluciones, pero no lo aconsejo. Considero que el compromiso debe ser otro y no resignarnos a ser testigos y promotores de la inflación.-

Si cambiamos la expectativa del acreedor que llegado un punto prefiere no cobrar y quedarse con el negocio financiero, si cambiamos la expectativa del deudor que juega con el trastrocamiento casi total de los precios relativos y muchas veces prefiere no cumplir con la entrega de la cosa que se ha aumentado de precio circunstancialmente más que cualquier índice y le conviene venderla a un tercero que cumplir con su co contratista. Si en definitiva nos comprometemos con la vida del contrato y no con su fracaso, es posible abordar el problema de otra manera y con mejores expectativas de éxito.-

En estos años la ciencia del derecho ha avanzado, se han desarrollado toda una serie de institutos que no apuntan directamente a multiplicar una cifra por un índice sino dar soluciones mejores y más justas .-

Y en ese sentido quiero hacer un justo homenaje al proyecto del 1998 y a su autor el Dr. Alterini, un código hecho para otras circunstancias económicas, (estabilidad uno a uno, etc) pero del que podemos tomar toda una serie de instituciones, que si bien no fueron pensadas para combatir la inflación, considero pueden ser las armas para desarmar la espiral inflacionaria, demostrando así su ductilidad:

· La descalificación del fraude a la ley en su art 8,

· La ampliación de las posibilidades previstas para sancionar el ejercicio abusivo de los derechos,

· La ampliación de la órbita de la lesión,

· La expresa introducción de la frustración del fin del contrato, y el acento puesto en que la finalidad del contrato que debe subsistir durante su ejecución,

· Haber consagrado los deberes secundarios de conducta y especialmente el comportamiento de buena fe y entre ellos a obligación del acreedor de no hacer más gravosa la situación de su deudor

· La exigencia del la equivalencia de las contraprestaciones en los contratos a titulo oneroso.-

· En la regulación de la imprevisión, la posibilidad de que el tribunal determine la procedencia de la rescisión total o parcial, o de la adecuación, tomando en cuenta la índole del contrato, los motivos o propósitos de carácter económico que tuvieron las partes al celebrarlo y la factibilidad de su cumplimiento; como la adecuación que debe procurar el reajuste equitativo.-

Todos ellos instrumentos que debemos repensar y tener a mano para luchar contra este nuevo rebrote inflacionario. Salir de la mera aplicación matemática de un indice para ingresar en el análisis del negocio y como salvarlo con novedosas herramientos que si bien no fueron previstas para la lucha antiinflacionaria se pueden adaptar perfectamente a ella y permiten que dejemos de mordernos la cola, en una lucha esteril y cuyo resultado dañoso para toda la sociedad conocemos.-

Por supuesto que exigen mayor esfuerzo y preparación, pero permitirían, a mi criterio, salir de la indexación que no arregla nada y que trae más inflación.-

Y analizar su posible aplicación y como pueden ayudar a desarmar las expectativas inflacionarias es una tarea que debemos reivindicar para los abogados. Para el que responde una consulta, para el que da una clase, para el que litiga. En definitiva para aquellos soldados de la jurisprudencia.-

Como señaló Roscoe Pound “la Importancia de los juristas en cuanto la legislatura solo presta atención intermitente a los problemas, y los jueces solo dan autoridad a lo que ha sido formulado por profesores y litigantes.-

Tenemos nuevas y más efectivas armas, no dudemos en utilizarlas.-


[1] Conforme A Return of That ’70s Show? By PAUL KRUGMAN Published: June 2, 2008 NYTIMES